Nuestros campesinos; héroes de la patria

A menudo reivindicamos el papel de muchos sectores sociales como elementos fundamentales de nuestra patria, pero qué sería de los colombianos y de Colombia sin los campesinos, esos héroes que madrugan más que nadie, no tienen festivo alguno al año y que gracias a su esfuerzo, dedicación y trabajo llegan a las estanterías de los supermercados, tiendas de barrio o mercados agrícolas los alimentos con los que vivimos cuarenta y cinco millones de colombianos.

El primer domingo de junio conmemoramos el papel de los campesinos. El impulsor de esta iniciativa fue Augusto Franco Gómez, oriundo de Sevilla, Valle del Cauca, siendo funcionario de la entonces Caja Agraria en Cali en 1964, el Ministro de Agricultura, el exGobernador del Valle, Gustavo Balcazar Monzon y el Presidente de la República Guillermo León Valencia.

En nuestro querido Valle, igual que en el resto del país, los campesinos se han llevado la peor parte en el conflicto y han sido desplazados por el monocultivo de la caña, situación que debe revertirse en los próximos años debido, entre otras variables, a la disminución de un 60% de la demanda de azúcar en 15 o 20 años según la Organización Mundial del Comercio, a la necesidad de diversificar nuestro sector primario que nos permita no tener que importar gran parte de los alimentos que consumimos y a construir un campo sostenible que respete los recursos hídricos del Valle del Cauca.